La ingeniería patrimonial consiste en estructurar el patrimonio en todas sus dimensiones: civil, fiscal, financiera, familiar y sucesoria. Entra en juego cuando las decisiones patrimoniales requieren más que una simple elección de producto o contrato. Un experto en ingeniería patrimonial ayuda a coordinar los problemas, arbitrar entre varias soluciones y construir una estrategia coherente a lo largo del tiempo. Esta es la parte más técnica de la gestión patrimonial, pero también la que previene las sorpresas más desagradables.