Los seguros de previsión tienen como función proteger los ingresos, la familia y el equilibrio financiero frente a los imprevistos de la vida. Pueden cubrir la incapacidad laboral, la invalidez, el fallecimiento o determinadas pérdidas de ingresos que desestabilizan rápidamente una situación patrimonial. La intervención de un experto permite medir las necesidades reales, evitar duplicidades y poner en marcha una cobertura adaptada a la situación personal y profesional. La previsión suele ser menos visible que la inversión, pero es, sin embargo, esencial en una estrategia patrimonial seria.