El seguro de vida sigue siendo una de las herramientas centrales para la gestión patrimonial. Entre los fondos en euros para la seguridad y las unidades de cuenta para la diversificación, puede satisfacer diversos objetivos: ahorro, transmisión patrimonial, ingresos futuros o revalorización del capital. Un experto puede guiar la elección del contrato, la asignación entre vehículos de inversión, el nivel de riesgo aceptable y la coherencia del vehículo con el resto del patrimonio. Cuando se utiliza bien, el seguro de vida se convierte en una verdadera herramienta de estructuración patrimonial.