Las inversiones agrícolas y forestales pueden responder a objetivos de diversificación patrimonial, crecimiento a largo plazo y, en ocasiones, optimización fiscal. Sin embargo, pertenecen a universos específicos que requieren una buena comprensión de los riesgos y restricciones. Un profesional puede ayudar a evaluar la pertinencia de estos activos en una asignación patrimonial, su período de tenencia y los mecanismos jurídicos asociados. Se trata de inversiones fundamentales, no de juguetes exóticos para una velada entre inversores sobreexcitados.