La financiación desempeña un papel clave en muchas estrategias patrimoniales. Los préstamos inmobiliarios, la financiación profesional, el apalancamiento o la refinanciación pueden mejorar la estructuración del patrimonio cuando se calibran correctamente. Un experto puede ayudar a elegir los acuerdos adecuados, medir el impacto de la deuda y articular la financiación con los objetivos de rentabilidad, flujo de caja y riesgo. El crédito puede ser un acelerador patrimonial, siempre que no se confunda con una varita mágica.