La compra de criptomonedas atrae cada vez a más inversores que buscan diversificación y exposición a activos digitales. Esta clase de activos puede tener un lugar específico en una estrategia patrimonial, siempre que se aborde con método, precaución y una buena comprensión de los riesgos. Un experto puede apoyar la elección de plataformas, la seguridad de las tenencias, el papel de las criptomonedas en la asignación global y las cuestiones fiscales vinculadas a las plusvalías. El objetivo no es seguir una moda, sino integrar estos activos en un enfoque coherente de planificación patrimonial.