Definición del gravamen único a tipo fijo
El gravamen único a tipo fijo, a menudo denominado PFU o “flat tax”, es un método de imposición aplicado a determinadas rentas del capital y plusvalías financieras.
Introducido en Francia en 2018, el PFU pretende simplificar la fiscalidad del ahorro y de las inversiones financieras.

En el ámbito de la gestión patrimonial, este mecanismo se ha vuelto central porque se aplica a muchos tipos de ingresos vinculados al patrimonio:
- dividendos;
- intereses;
- plusvalías sobre valores;
- rendimientos de inversiones financieras;
- determinados rescates de seguros de vida.
El PFU se basa en un tipo global fijo del 30 %.
¿Cómo funciona el PFU?
El gravamen único a tipo fijo se compone de dos elementos:
- 12,8 % de impuesto sobre la renta;
- 17,2 % de cotizaciones sociales.
Para un total del 30 %.
Este tipo se aplica automáticamente a muchos tipos de rentas del capital, salvo que el contribuyente opte por otra modalidad.
En una estrategia de gestión patrimonial, el PFU ofrece mayor visibilidad sobre el tratamiento fiscal aplicable a las inversiones financieras.
No obstante, el contribuyente puede, en algunos casos, elegir la tributación según la escala progresiva del impuesto sobre la renta si esa opción resulta más ventajosa.
¿Qué ingresos cubre el PFU?
El gravamen único a tipo fijo se aplica a varias categorías de ingresos vinculados al patrimonio:
- dividendos;
- intereses;
- cupones de bonos;
- plusvalías sobre acciones;
- determinados rendimientos de seguros de vida;
- rendimientos de inversiones financieras.
En el ámbito de la gestión patrimonial, el PFU se aplica, por tanto, a una gran parte de los ingresos procedentes de los mercados financieros.
Sin embargo, algunos productos siguen sujetos a regímenes fiscales específicos.
¿Qué impacto tiene el PFU en el seguro de vida?
El seguro de vida se beneficia de un régimen específico.
Para las aportaciones realizadas después del 27 de septiembre de 2017, las ganancias derivadas de los rescates pueden estar sujetas al PFU.
No obstante, tras ocho años de antigüedad, siguen aplicándose ventajas fiscales gracias a:
- una deducción anual;
- determinados tipos reducidos en función de los importes invertidos.
En las estrategias patrimoniales, el seguro de vida conserva, por tanto, un importante atractivo fiscal pese a la introducción del PFU.
Esta es una de las razones por las que esta inversión sigue siendo muy utilizada en la gestión patrimonial.
PFU o escala progresiva: ¿cuál es la diferencia?
En algunos casos, el contribuyente puede elegir entre:
- el gravamen único a tipo fijo;
- la tributación según la escala progresiva.
La elección depende principalmente de:
- el nivel de ingresos;
- el tramo marginal;
- la situación patrimonial global.
Para algunos contribuyentes con baja tributación, la escala progresiva puede resultar más ventajosa que el PFU.
Por el contrario, para los contribuyentes con una tributación elevada, el tipo fijo del 30 % puede ser una opción atractiva.
En una estrategia patrimonial, esta elección debe evaluarse con cuidado.
¿Por qué es importante el PFU en la gestión patrimonial?
El gravamen único a tipo fijo influye directamente en:
- la rentabilidad neta de las inversiones;
- las decisiones de asignación patrimonial;
- la estrategia fiscal;
- la asignación de activos.
Antes de la introducción del PFU, la fiscalidad de las rentas del capital se consideraba a menudo más compleja y, en ocasiones, más gravosa.
Hoy, el PFU ofrece una lectura más sencilla del tratamiento fiscal aplicable a muchas inversiones financieras.
En la gestión patrimonial, esto facilita, en particular:
- comparar vehículos de inversión;
- las estrategias de ingresos;
- la optimización fiscal global.
¿Se aplica el PFU al sector inmobiliario?
El PFU se aplica principalmente a las rentas del capital mobiliario.
Los ingresos tradicionales por alquiler suelen seguir sujetos a:
- la escala progresiva del impuesto sobre la renta;
- las cotizaciones sociales.
Sin embargo, determinadas inversiones inmobiliarias financieras pueden verse afectadas indirectamente, en particular a través de:
- sociedades cotizadas;
- determinados vehículos financieros inmobiliarios;
- determinados productos patrimoniales híbridos.
¿Por qué buscar apoyo para optimizar el PFU?
La elección entre el PFU y la escala progresiva puede tener un impacto significativo en la rentabilidad real de una cartera.
Un asesor en gestión patrimonial o un especialista fiscal puede ayudar a:
- optimizar los arbitrajes fiscales;
- estructurar los ingresos patrimoniales;
- elegir inversiones adecuadas;
- reducir la carga fiscal global;
- anticipar las consecuencias fiscales de las inversiones.
En patrimonios importantes o diversificados, la fiscalidad de los ingresos financieros suele ser una cuestión clave.
Preguntas frecuentes
El PFU, o gravamen único a tipo fijo, es un impuesto fijo del 30 % sobre determinadas rentas del capital.
Porque aplica un tipo único con independencia del nivel de ingresos del contribuyente.
Están cubiertos los dividendos, los intereses, las plusvalías sobre valores y determinados rendimientos de seguros de vida.
Sí, en determinados casos, en particular para aportaciones recientes y en función de la antigüedad del contrato.
Sí. El contribuyente puede optar por la escala progresiva si resulta más ventajosa.